mayo 21, 2012

Causas y azares

Este chico de cuarenta y cinco años no es particularmente atlético pero se da el gusto de ir a hacer senderismo con un grupo de amigos dos o tres veces al año. Es una buena oportunidad para desconectar y ver la naturaleza. Las rutas suelen ser sencillas, sin demasiados excesos como corresponde a un abogado laboralista que no tiene tiempo ni costumbre de mantener una condición física medianamente aceptable.

Dicen los que lo acompañaban que cuando habían hecho la primera parte de la ruta elegida para ese domingo sin dar muchos indicios de sentirse mal, se desplomó. Sus amigos trataron de reanimarlo pero se dieron cuenta que la cosa era algo más allá de una simple bajada de tensión. Tuvo suerte porque el SAMUR pudo llegar rápidamente. De todas maneras al ingresar al hospital iba en parada cardiaca. Dicen que fibriló cuatro veces antes de que pudieran estabilizarlo.

Lleva dos semanas en la UVI. Golpe de calor es el diagnóstico. Siguen sin saber si se librará, de momento el hígado sigue sin funcionar...

Este otro hombre tiene 69 años y ha vivido su vida hundido en el miedo, la depresión no diagnosticada, la ignorancia, el dolor y los pocos recursos (económicos y personales) para salir adelante o buscar ayuda. Ha tomado una serie de decisiones equivocadas como por ejemplo poner en un cajón el diagnóstico que le dieron por escrito hace meses y pasar de volver al médico y hacer caso omiso a las indicaciones hasta que una sobrina suya leyó el dichoso papel: "cáncer de próstata terminal metastásico". Ahora se muere sin saber ni porqué pero eso si, con muchísmo dolor en un país donde los cuidados paliativos son una fantasía.

Abro el facebook y encuentro que una amiga ha tenido que despedir a una integrante de su manada después de siete años de convivencia estrecha y cariñosa...

Enciendo la radio y tengo que oír sin tiempo para reponerme que el cáncer se ha llevado a Donna Summer y a Robin Gibb que forman parte de la banda sonora de mi vida...

Después de semejante fin de semana, ¿tengo que preocuparme por Bankia, la crisis, Digodiego Rajoy y demás secuaces? Lo siento, no tengo tiempo. Aunque suene a tópico, la vida cambia en un instante y si ese instante me llega, quiero al menos poder sentir que no perdí el tiempo en tonterías y disfruté las cosas que en realidad valen la pena. Mañana será otro día.

P.D. eso no quiere decir que piense dejar de defender las cosas en las que creo, que para mi eso no es tiempo perdido...




3 comentarios:

  1. Estamos tan inmersos en esta mierda de crisis económica que estamos dejando de lado los problemas personales que hay de fondo, las historias humanas que arrastra cada uno.

    Empiezo a estar muy harta de que nos pasemos el día hablando de lo mismo. Ya ni visito algunos blogs que se han centrado en eso. Me supera. Y mi instinto de supervivencia me dice que debo mirar a otras partes, poner más los pies en la tierra porque en cuestión de minutos todo cambia tanto que de un día para otro no sabes ni dónde te encuentras.

    Lo jodido es que todas esas historias que cuentas son muy tristes. Menos mal que entre tanta tristeza llega alguna noticia linda y alegre!!

    Un abrazo enorme para las dos humanas y para las 4 caninas...

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  2. Muy sabio, Penita. Creo que a veces nos olvidamos del día de hoy, apasionados como estamos defiendiendo ideales. No es incompatible, cabe todo en una vida, y el día de hoy es esencial.
    Un beso

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